Un peto bien hecho es de las prendas más cómodas que existen, y de las más difíciles de encontrar con algo de carácter. La mayoría son azules, lisos y todos iguales.
Los míos no. Son petos estampados de algodón, con dibujos que hago yo: nubes, globos aerostáticos, patines, gatos. Se ven de lejos y no los lleva nadie más.
Los coso a mano, uno a uno, en mi taller de Zaragoza. Microcolecciones limitadas: pocas unidades por estampado y, cuando se acaban, no vuelven.
El algodón es orgánico certificado y las tintas respetuosas. En una prenda que te vas a poner cientos de veces eso importa más de lo que parece: llevo petos míos de hace cuatro y cinco años y siguen igual.
Trabajo el patrón pensando en cuerpos reales. No tallo una talla M y la voy escalando, sino que cada talla tiene su propio ajuste para que siente bien sea cual sea tu cuerpo.
¿Estás en Zaragoza? Ven al taller con cita previa y pruébatelos. Envío gratis a partir de 60 €.






